sábado, 10 de marzo de 2012

Ende

Sabía que dolía, ya lo probé en su día, pero esta vez fue como un jarrón de agua fría, prácticamente congelada, dentro de una conversación, donde no era yo la que hablaba, mi parte del diálogo ya la conocía. Y así fue como al final, todos los órganos del cuerpo se achantaron, fundiéndose en un tremendo dolor que explotaba en forma de lágrimas, buscando la oscuridad, que encontré en el sitio más alejado, el ala oeste de una caja de zapatos, queriendo estar completamente sola en esos momentos... todo era mentira.

Vuelvo al corazón frío y las manos calientes, se acabaron sus textos, doy por terminado este falso viaje, ahora siento escalofríos, ardiendo mi cabeza en deseos de desaparecer, vuelvo a mis lápices y no hay minuto en el que no me arrepienta, de no haber tenido la oportunidad de poder coger otro pañuelo para sonarme las heridas.

-hola pequeña- saluda el diablo -¿de nuevo en el infierno?-
-nunca me he ido de aquí o simplemente, él no se ha ido de mi lado-respondí entrando en el frío campo perdido entre la nada y el olvido.
-¿ves lo que hace el de ahí arriba?- dijo señalando el cielo estrellado -ese hace crecer arboles para que mas tarde los quemes, hace crecer rosas para que las arranques, te enciende fuegos para que te quemes... y después te promete el paraíso... y lo peor de todo es que ese de ahí convive conmigo porque es necesario el equilibrio...-
-deja de criticar y simplemente camina a mi lado- repliqué deseando el silencio.
-no entiendo porque te gusta caminar en el infierno, además este, donde todo esta vacío, donde no hay nadie, ¡no hay fiestas, no hay manjares ni vinos, dónde está la lujuria!-
-lárgate- espeté.
-¿cómo?-
-lárgate con tus fiestas, lárgate con tus fuegos, tus rosas, tus sentimientos, lárgate a otro infierno-
protesté sin detener mis pasos -yo prefiero esto, el silencio-

Escalé el último de los escasos árboles que había en aquel desértico campo, miré al horizonte, ahí estaba el mar, un mar de dudas y deseos, que brillaba a la luz de la luna, inspiré... sentí como lentamente se construía una vez más la muralla de mi corazón... desasosiego...

En silencio el diablo subió al árbol, se sentó abrazándome por la espalda y besó mi cabeza, no dijo nada, noté como se fundía con mi cuerpo, como la magia se hacía forma y regresé del infierno a mi casa, donde lápiz en mano sonreí al diablo encerrado.

Ese demonio son secretas musas que me inspiran, las musas son sensaciones y sentimientos que me contagian las personas, las sensaciones y sentimientos parte del trabajo de ir creciendo... y escondiéndolo todo en el lápiz, de la cabeza al papel escribo lo que hace años leí: "lo bueno de un corazón roto, es que todo lo que venga después serán simples rasguños."

For Ende. 10-3-12

domingo, 4 de marzo de 2012

Erase una vez

Es feliz, es extremadamente feliz escribiendo cuentos para alguien que ha conocido y quiere seguir explorando, es una historia bonita, similar a la que vivo, pero hoy se ha acabado todo, la receptaría ha decidido dejar de leerle, dejar de escuchar, ha escogido a otro, ha elegido a su antiguo escritor y el tercero en discordia ha pasado a otro plano, se siente mal y perdido, no lo culpo, lo admiro por seguir respirando después de poner en la mano su corazón y guardarlo ahora destrozado. Le ha invadido el miedo, dice que no quiere volver a sentirse acompañado en el camino.

Y a mi... a mi me ha hecho pensar, cómo soy capaz de escribir sin recibir respuestas, cómo tengo la fuerza de aguantar el silencio y el masoquismo de observar como le regala los besos a otro. Y llego a la conclusión de que el golpe va a ser más fuerte de lo que imagino.

Soy una estúpida de inteligencia limitada que está poniendo el corazón en bandeja y sola fumando hierbabuena, desearía que al menos me dijera, aunque este evitando dejarme quererla, que todavía no quiere que la olvide y sustituya, que aun pensando que me hace daño, en el fondo desea que aunque sea una locura insensata, quiere que siga escribiendo sobre ella.

viernes, 2 de marzo de 2012

lee

Hoy no me entretengo escribiendo relatos ficticios que camuflan la realidad, no, hoy ha sido un día completamente distinto y lo acabaré, para ponerle la guinda al pastel antes de dormirme, de forma diferente.

Sabes, realmente no sé si entrarás en esta página muy amenudo, ni siquiera si muchas veces estaré hablando sola, creo que a veces canso de escribir historias de fantasía... ¿verdad? te puedes reir de mis palabras, esto parece un mensaje de tuenti, pero no te lo escribiré allí, por si tienes espectadores a tus lados, asi que, si por alguna de esas causalidades de la vida de las que tanto te hablo lees esto, necesito que me respondas a la pregunta que te haré al final del texto.

Te contaré lo que me ha ocurrido, todo lo rápido y resumido que las palabras me dejen, no es nada del otro mundo y seguramente tampoco te importe demasiado, es como un día anecdotico de mi vida, que posiblemente ni te va ni te viene (ahora sería el momento de poner un xD, pero no lo haré, joder, escribo a la vez que pienso... y cómo sabes, pienso demasiado... mejor seguir hablando)

Verás, todo ha empezado en no ir a clase, como tantos dias que estoy pasando (y no pienses en echarme la bronca porque voy a seguir haciendo lo que me venga en gana hasta que se me ilumine la conciencia (que me escasea), como me dijo toñi después de mirarme el pie y finamente, soy una ceporra), después de no haber ido he terminado diseñando un traje de papel con Jaime, que eso me ha llevado a irme a tomar una cerveza con Jose y conocer a una amiga suya que se llama María, que se ha flipado cuando le he contado mi historia sobre el libro que escribí y resulta que le encantaría leerlo, cosa que me ha gustado, os la presentaré cuando vengáis, después de una noche entre semana alcoholica (de las que no tenia) os he llamado, me apetecia escucharte, (que por cierto espero que mi palestina te la estes poniendo, porque no se me ha olvidado, no estaba atada a la estantería por casualidad y tampoco estaba escondida entre las tuyas por descuido, si quieres traemela de vuelta, si aun te apetece regalarme un pañuelo) tras llegar a casa con poco alcohol he visto una peli que me recomendó Esther, que también la conocereis. Total, tengo la inspiración en pleno auge.

He tenido una idea, si, de esas ideas alocadas que surgen cuando llevas cervezas en el cuerpo, de esas que se le ocurren a los que estudian bellas artes y tienen una musa, sonrie ¿vale?. Y riete, porque si ahora mismo estuvieras dentro de mi cabeza buscarias un botón para darle al off.

Ya te lo he dicho las veces que hemos hablado, que no sé donde llegará esto, no hay planes, todo es improvisado e inesperado, por si nunca te lo he dicho: no me importa él, ni me importa lo que piensen los demás, sólo quiero saber lo que te gustaría a ti (pero eso no es lo que quiero que me respondas ahora)

Sabes que en mi familia hay una costumbre muy estúpida a la vez que divertida e ingeniosa, hacemos juegos con pistas, para llegar a una sorpresa, has visto dos y te has perdido muchas otras que algún día te contaré o que coincidirás y verás en directo porque iré a recogeros con el coche donde quiera que esteis. Conclusión, ya no me extiendo porque es tarde y he hecho lo de siempre, contar párrafos innecesarios para hacer una pregunta simple.

Haz una cosa, por un momento, sólo un minuto, ignora todo lo que te rodea, quiero que olvides lo que yo siento y el daño que piensas que me haces, me gustaría que fueras egoísta, que no estuvieras pendiente de los demás, sólo por un momento, quisiera que no tuvieras miedo, que quitaras las barreras y me dieras una oportunidad, sé que pido demasiado y me juego una mandada al tibet por tu parte. Esto no tiene nada que ver con que lo dejes, con que modifiques tu actitud, ni te comportes de otra forma, no quiero que cambies, sólo me gustaría que te dejaras llevar.

Va a ser largo, posiblemente durará meses, no va a ser llamativo (esto no va de ramos de rosas, ni mariconadas varias a lo romanticamente Zen, consistirá en otra sería de pistas), voy a mover las piezas muy sigilosa y sutilmente, pero tendrás que poner de tu parte, vas a tener que sacrificar un tiempo de tus comics online si realmente te gusta el juego.

Sabes, espero que esto lo leas antes de venir, queda menos de una semana para ello, tengo la ligera esperanza de que querrás cotillear mi blog una noche de estas. Contéstame por el medio que quieras, solo quiero una palabra, solo necesito un si o un no y el resto, dejaselo a la magia. Y en el hipotetico caso de que no entres, no leas y no te enteres de nada, te lo estaré enseñando en Sevilla y nosé si estaré cerca o me habré ido a esconderme a algún rincón de mi pequeña morada.

Buenas dias, buenas tardes y por si acaso, buenas noches.